Beowulf
Poema épico del siglo VIII. El escrito más antiguo encontrado en inglés. Mas, si recordamos que dicho idioma proviene de un dialecto germánico occidental, y que fue llevado a las islas –hoy británicas-, alrededor del 449 -de la era “piadosa”-, por jutos[1], anglos y sajones; retomo: en lo de “escrito más antiguo” reside toda la dificultad de la fonética inglesa. Resumiendo entonces, a partir de la mitad del siglo V, aquellos territorios romanizados y habitados por tribus célticas (esencialmente la de los bretones), comenzó a ser dominada por la lengua de la cultura conocida como anglosajona. Recalquemos lo de lengua –en el sentido de habla- en contraposición con la escritura. Eran tribus prehistóricas, carecían de escritura a excepción del denominado alfabeto rúnico que –a mi entender- no compone propiamente un modo de escritura de una lengua hablada.
Beda el Venerable (c.
673-735), que fue un monje benedictino, produce una obra erudita: “Historia
ecclesiastica gentis anglorum (Historia eclesiástica del pueblo
inglés); una historia de Inglaterra desde la ocupación romana hasta el 731,
año en el que fue terminada la obra. Con él comienza la historia (valga la
obviedad) del inglés escrito.
Casi todo lo que se sabe de la Inglaterra previa al siglo VIII proviene fundamentalmente de los escritos de Beda. Éste reunió documentos y testimonios orales y los puso por escrito; escribió unas cuarenta obras. Insisto, es el precursor de la escritura de la lengua inglesa, para lo cual utilizó -no el rúnico- el alfabeto latino. Sistema de inscripción éste, apropiado a los latino-parlantes. Si pensamos en como hablan los anglo-parlantes, escribir en caracteres latinos –exagerando un poco- a veces resulta más una onomatopeya que una verdadera escritura. Ejemplo: el hebreo tiene su propio abecedario; al igual que el griego, el árabe, etc.
En apretada síntesis pretendo recordar que el idioma inglés, rico en giros y expresiones idiomáticas, abierto a la incorporación de nuevos elementos, no tiene un abecedario propio y/o apropiado a su habla. Sería como escribir chino o quechua o guaraní con alfabeto cirílico o semítico.
Una lengua que produjese sus propios caracteres no sería tan errática en cuanto a las reglas fonéticas. Y me abstengo de dar ejemplos en el inglés, que son de público conocimiento.
Ironía de la historia: la lengua que viene ganando en la torre de Babel, en algún sentido, es prehistórica.
Dr. Carlos Norberto Mugrabi
05/12/06