Fragmento del Fausto, de Goethe, en el que Mefistófeles, irónico, dialoga

con Dios respecto de haber creado al hombre.

 

A pesar de las conquistas realizadas

por la razón no consigue liberarse del anhelo de salvación

y del riesgo de la perdición.

 

Mucho mejor viviría un ser que es tan desvalido.

No le hubieses dado el toque divino.

Que se llama razón y que lo hace más brutal.

Que todos los bichos del reino animal.

 

 

Y sin duda lo mueve el ansia de infinito.

De que está loco tal vez esté un poco consciente.

Quiere del cielo las estrellas, este pobre afligido.

Y de la Tierra todos los placeres busca y siente.

De todo lo que hay en la Tierra o en el Cielo, en alto rito.

No hay nada que lo consuele o que lo tranquilice.