Mizrahi[1]
Desde Moshe Rabenu
(Moisés el Sabio), intérprete de Akenatón, el Supremo es Uno, impronunciable,
sin imagen: YHVH -Tetragrámaton- י (yod) ה (heh) ו (vav) ה
(heh) Haber creído, hasta la fecha, en ¡¿“la otra cara de
una superficie”?!... La perversión no se conforma con una cara y redobla el
error. Nos retrotrae a los tiempos de la barbarie imaginaria.
No un
resabio, sino la persistencia del paganismo politeísta. Culto al yo narcisisista.
Posibilita explicar la formación de bandas –de Möebius- y otros malhechores.
CNM