Malentendido

 

 “Mejor prevenir que curar” propone el aforismo médico. Surgen, a partir de un examen de la frase, una serie de objeciones.

Por qué curar sería peor que prevenir.

El error proviene de la metonimia. Prevenir no está referido al curar sino al enfermar. Entonces es una obviedad preferir no estar enfermo a estarlo. Lo cual lleva la frase susodicha a una ridiculez. “Más vale prevenir que no prevenir”. El prevenir para no enfermar es el sentido de la idea de prevenir. El prevenir se refiere no a la cura sino a las causas que producen una enfermedad.

Lo increíble es que todos entienden cuando se pronuncia la máxima galénica: “Mejor prevenir que curar”.

Lo razonablemente bueno es que, una vez declarada la enfermedad, lo mejor es curar. Por otra parte, resultaría imposible prevenir algo que ya sucedió: si fuese mejor prevenir –cuando alguien contrae una enfermedad- habría que prevenirlo en vez de curarlo; o sea una irracionalidad.

 

                                                                                                                                                         Dr. Carlos Norberto Mugrabi