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Sea en su espacio psíquico o respecto de otras cuestiones,
deben consultarme quienes padezcan alguna dificultad. Que estuviesen
referidas, verbigracia, a cierta clase de elecciones o decisiones
trascendentes en la vida, o a lo que cada quien considere imperioso. La
lista sería interminable. Las primeras consultas serán sin costo. Nuestro
Psicomail será el medio a través del cual trataremos de
responder y ayudar a cada uno que debidamente lo solicite.
Desde el punto de vista canónico, decir Psicoanálisis online constituye una
herejía. Pero, partiendo de la necesidad de quienes tengan inconvenientes
para acceder al consultorio del psicoanalista –por la razón que fuere-, esta
propuesta se justifica. Un argumento, a favor de nuestra iniciativa, se
halla en que todo lo que se diga, sea por el que fuere, quedará registrado y
por escrito. El beneficio se extiende a quienes hayan emigrado y/o residan
en cualquier parte del orbe donde los honorarios de la consulta convencional
resultaren onerosos.
Apostamos a una relación psicoterapéutica a la altura de los tiempos que
corren.
Introducción sobre el Sitio
El sitio se postula como un nuevo paso hacia la Otra
escena. Luego de establecida la consulta, nuestro
Psicomail será el utensilio para proseguir la tarea. Un
lugar desde el cual trataremos de hacer posible pensar bien del bien.
Faltará el bla bla blá, no obstante lo que se diga quedará por escrito.
Habrá quien requiera que se lo instruya respecto de ciertas diferencias:
Psiquiatría, psicoanálisis, psicoterapia, psicoterapeuta, psicólogo…, y
sigue la ristra. Términos que no son sinónimos pero resultan
equivalentes respecto de la finalidad de colaborar con alguien que lo
necesite.
Aparecer online; ahí subyace lo propio del sujeto deseante. Con Freud,
el deseo remite a un indestructible. Para el campo que se postula –el
deseo- no puede no estar online. Partimos de una premisa que así
enunciaremos: No existe offline, vale decir el cero en la lógica que le
conviene.
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Vistas
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