Dialéctica
El carpincho o capibara
es un roedor semiacuático (Hydrochaeris
hydrochaeris) de América central y del Sur.
Son los
“ratones” vivientes de mayor tamaño; pueden llegar a crecer hasta 1,25 m de
largo y pesar de 50 Kg. a 70 Kg. Tienen un pelaje ralo y parduzco, morro romo,
patas cortas, orejas pequeñas y son rabones. Tímidos como son, se asocian en
grupos en los lagos, ríos y lagunas. Herbívoros que pueden convertirse en plaga
cuando comen melones, granos y calabazas cultivados. Nadan y bucean con
facilidad y habitualmente entran al agua para evitar a los
predadores.
Clasificado
como la especie única de su familia, está emparentado con el cobayo ,
el conejillo de
Indias y el homo sapiens
sapiens; esto último debido a un salto dialéctico que transcurre por
dos carriles, el del significante roedor (sí, el significante también es un
roedor) Viene del Latín –como no podría ser de otro modo- rodere: imaginad la familia de palabras, que, con un
poco de generosidad, acabaría en el término Corrupción[1].
Y el carril biológico: cuando llegan a pesar 70 Kg. cambian de especie.
En lógica
dialéctica diríamos que desde la cantidad, se produce un salto cualitativo y se
engendra la calidad, es decir pueden pasar a integrar la especie homo sapiens[2],
especialmente en la variedad o clase de los que forman parte de algún partido
político. Sea en Sudamérica, Centroamérica, Norteamérica, África, La Matanza,
Haití, Lomas de Zamora (u otras Lomas), Asía, Antártica y Oceanía, Consorcios,
clubes de barrio, etc. etc., para ser sintético. Y por último, cuando alcanzan
el máximo estado de corrupción trocan la condición herbívora a
carnívora.
Carlos Norberto Mugrabi